LOS NITRATOS

 

 

          El nitrógeno ( N ) es un nutriente necesario para el desarrollo de las plantas que lo toman del suelo, a través de sus raíces, en forma de sales minerales (nitratos). Estos nitratos los suministran los agricultores a los cultivos por medio de los fertilizantes.

 

          Después de numerosos estudios, todos los autores parecen estar de acuerdo en que el exceso de abonos nitrogenados y su defectuosa aplicación, son las causas que más contribuyen a la contaminación por nitratos de las aguas subterráneas.

 

  

          Si observamos la gráfica podemos constatar que cuando se añaden fertilizantes nitrogenados la producción aumenta considerablemente, pero llega un momento que en vez de aumentar va disminuyendo, a consecuencia de que la planta no puede asimilar más nitrógeno, quedando gran cantidad de nitrógeno residual en el suelo. Las consecuencias inmediatas son:

 

·        El agricultor pierde dinero a consecuencia del abono inútil que tira a los suelos.

·        Los acuíferos subterráneos se contaminan ya que el abono residual se infiltra disuelto con el agua de riego o con el agua de lluvia.

 

 

          En diversos estudios realizados en España se muestra que la contaminación de las aguas subterráneas por nitratos afecta a grandes zonas. En la Comunidad Valenciana, la concentración de nitratos en las aguas subterráneas supera en muchos casos el límite de 50 mg/l establecido por la Organización Mundial de la Salud. La comisaria europea de Medio Ambiente, Margot Wallström, anunció en el mes de abril del año 2000 la apertura de un procedimiento sancionador a España porque 46 municipios valencianos, en los que reside el 10% de la población de la Comunidad, excedían el nivel máximo de nitratos en el agua potable.

 

          Los científicos catalogan los nitratos como unas sustancias químicas cancerígenas ya que pueden ser reducidos a nitritos en el interior del organismo humano. Una vez formados los nitritos, pueden reaccionar con las aminas , originando las nitrosaminas, un tipo de compuestos sobre cuya acción cancerígena no existen dudas.

 

          También se ha comprobado que cuando las embarazadas ingieren cantidades altas de nitratos se eleva la mortalidad durante los primeros días de vida del hijo, principalmente debido a malformaciones que afectan al sistema nervioso central.

 

          Otro de los efectos de los nitratos al reducirse a nitritos, es que transforman la hemoglobina de la sangre en metahemoglobina , produciendo en los niños lactantes una sintomatología similar a la anemia.

 

 

          ¿Qué podemos hacer para evitar la contaminación con nitratos?.

 

1.      Ajustar la dosis de abono nitrogenado. El exceso de abono es la principal causa de contaminación. Debemos reducirlo al estrictamente necesario, pues un exceso no mejora el rendimiento económico del cultivo, contamina los acuíferos y nos cuesta dinero.

 

2.      Dosificar correctamente el abono nitrogenado. Fraccionar los aportes de nitrógeno y aplicarlo en los momentos en que el cultivo lo necesita. Especial cuidado se debe tener con la aplicación de abonos solubles en los periodos de lluvias, especialmente en otoño, cuando el riesgo de que sea arrastrado es alto.

 

3.      Evitar riegos excesivos. El exceso de riego favorece la lixiviación o lavado de las sales del suelo y por tanto la contaminación de nitratos. Una dosis ajustada de riego, que sature únicamente la capa del suelo explorada por las raíces, evita estas pérdidas.

 

4.      Mantener el suelo con vegetación. Los abonos verdes y las cubiertas vegetales toman el exceso de nitratos del suelo evitando su pérdida. Cuando se cava o se siega la cubierta el nitrógeno vuelve al suelo en forma orgánica, que es insoluble en agua, y por tanto difícil de ser arrastrado.

 

5.      Practicar la agricultura ecológica. La agricultura ecológica, al no utilizar abonos inorgánicos ( nitratos ), sino abonos orgánicos ( estiércol, gallinaza,etc ) que son bastante insolubles en agua, tienen mucho menos riesgo de contaminar.

 

        Santiago Sánchez García

 

 

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